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martes, 24 de abril de 2012

¿Dónde está la moral en el cerebro humano?

¿Dónde está la moral en el cerebro humano?

Rosa M. Tristán | Madrid

'El cerebro moral' / Patricia Churchland / Edita Paidós / Mayo 2012 / 320 páginas / 25,90 euros

[foto de la noticia]

Al escuchar a Patricia S. Churchland en una de sus conferencias, es fácil olvidar que quién habla es una filósofa, y no una bióloga evolutiva. De hecho, en sus biografías, a esta profesora de la Universidad de San Diego (California), que ha visitado Madrid en un congreso educativo organizado por ACADE, se la define como neurofilósofa, el término que mejor describe su afán por explicar científicamente conceptos tan abstractos como la volundad, las creencias o la moralidad.

Esta última es el eje del libro que el 5 de mayo saldrá en España, 'Cerebro y moral' (Edit. Paidós), donde disecciona la historia humana y las neuronas para encontrar el origen de las normas éticas que hoy rigen nuestras sociedades. También esta obra es el eje de la entrevista que concede a ELMUNDO.es.

Pregunta. Después de investigar el asunto ¿Dónde ha encontrado el origen de la moral humana?

La neurofilósofa Patricia Churchland, en la sede del congreso de educación de ACADE. | Sergio Enríquez-Nistal

La neurofilósofa Patricia Churchland, en la sede del congreso de educación de ACADE. | Sergio Enríquez-Nistal

Respuesta. Está en unos impulsos sociales básicos que tienen todos los mamíferos. Tiene que ver con los cuidados de la madre cuando son pequeños y están en muchos animales, y también los humanos. Este es uno de los factores positivos de la sociabilidad. Otro sería que cuando nos enfrentamos a un problema del que no conocemos la solución, hacemos lo posible por encontrarla. Esta capacidad de aprendizaje y la sociabilidad, están detrás de la moral en los mamíferos.

P. ¿En qué momento de la evolución esa necesidad de cuidado se convirtió en normas? R. No lo sabemos. Pero no cambiamos el comportamiento social en decenas de miles de años. Las prácticas sociales fueron las mismas durante mucho tiempo. Cuando los grupos humanos se hicieron grandes, con la agricultura, se produjo el cambio hacia una elaboración de las normas.

P. ¿La neurobiología acabará con la filosofía?

R. Hay muchas cosas que tienen que aprender los filosofos. Si quieren entender la naturaleza del conocimiento, de la capacidad de elección, deben saber de neurobiología. No todos, porque algunos se dedican a la muerte, o a la justicia criminal, pero sí los que quieren saber sobre la mente humana.

"El sistema cerebral necesita cometer errores como parte del aprendizaje"

P. Usted ha escrito sobre la voluntad de elección ¿existe realmente?

R. Hay un mecanismo de control en el cerebro muy interesante. Todos los mamíferos tienen esa capacidad de elegir ante los impulsos. Algunas veces falla y son lo que se llaman las actitudes compulsivas, las obsesiones, pero son excepciones.

P. ¿Aprendemos lo suficiente a manejar ese control?

R. Hoy contamos con muchos estímulos, muchas estructuras educativas, comerciales, políticas... Son ámbitos en los que aprender y equivocarnos. Los mamíferos nacemos inmaduros porque es algo que nos permite adaptarnos, aprender a vivir en cualquier entorno. Y en ese aprendizaje el sistema de recompensa es fundamental. Así se llega al control.

P. ¿Cree que somos lo suficientemente tolerantes con los errores ajenos y propios?

R. No lo somos. A muchos niños los padres y los profesores les reprochan los errores, pero ellos necesitan explorar. Los errores son una oportunidad. El sistema cerebral necesita errores para aprender. Nadie quiere que un niño juegue con una pistola, pero sí deben equivocarse. Cada fracaso y cada éxito envían mensajes al sistema de recompensa del cerebro. Ese sistema genera dopamina, el neurotransmisor del bienestar. Y gracias a él, decidimos y aprendemos. El lado oscuro son las adicciones a sustancias que también generan dopamina y bloquean el sistema de recompensa, impidiéndo que se aprenda de los errores.

P. ¿Y en el caso de los adultos?

R. La actitud positiva frente a los errores hay que mantenerla toda la vida, porque el cerebro es flexible. No es un desarrollo tan acelerado como en los primeros seis años, pero existe. El cerebro es lo suficientemente plástico para buscar salida.


FUENTE: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/20/ciencia/1334935811.html


Hablar solo no es de locos

Hablar solo no es de locos

·       Conversar con uno mismo tiene muchas ventajas, según el psiquiatra Luis Rojas Marcos. Es un desahogo y rebaja la tensión emocional. Poner palabras a los sentimientos, con o sin público, ayuda a sacarlos de la cabeza

hablando solo, lo más normal es que se invente una excusa. Por ejemplo, "estaba pensando en voz alta". Es raro que alguna persona reconozca que mantiene encendidos diálogos con el espejo del baño o que consigue resolver importantes cuestiones después de explicarse a sí mismo en voz alta una y otra vez el asunto en cuestión. Socialmente no está aceptado hablar solo. Todavía se asocia con algunos trastornos mentales como la esquizofrenia, patologías en las que los enfermos oyen voces en su cabeza y entablan hipotéticos diálogos con ellas.

Pero la gente sana que habla sola está muy cuerda. Al menos eso dice el psiquiatra Luis Rojas Marcos. En su último libro, Superar la adversidad. El poder de la resiliencia (Espasa Libros, 2010), apunta que "hablar con amigos, con una planta, con un gato o con uno mismo es uno de los factores que ayudan a superar una situación de crisis". Hablar con uno mismo en voz alta también es útil para pensar mejor y tomar decisiones. "Para mucha gente es una forma de rebajar la intensidad emocional, un desahogo. ¿Están locos? No creo, las ventajas son enormes", comenta el psiquiatra.

Los extravertidos son los que más soliloquios en voz alta mantienen

En foros protegidos por el anonimato como son los grupos de fans que se crean en la red social Facebook, el grupo Hablar Solo consiguió 5.999 seguidores en tiempo récord; el 70% eran mujeres. "¿Es que los hombres no hablan solos?", se preguntaba su creador. La razón más frecuente que aducían los miembros del grupo para juntarse desbordaba sentido común: "Soy la única que me entiendo perfectamente a mí misma". La versión en inglés de este grupo, Just Because I Talk to Myself doesn't Mean I Am Mad" (hablar solo no significa que esté loco), tenía una cantidad similar de seguidores con argumentos de la misma naturaleza.

Rojas Marcos afirma que "es bueno antropomorfizar a los animales y a las plantas, los efectos son similares a comunicarte con un ser humano". Para el psiquiatra, la gran ventaja de hablar, solo o con público, es que "al poner palabras a los sentimientos, los sacas de tu cabeza, haces tu versión de los hechos y cuentas tu historia". Este experto en estrés postraumático cree que es importante "teorizar" sobre lo que nos pasa. "Los sentimientos que no tienen palabras se acumulan en la memoria emocional. Por ejemplo, las imágenes y los olores de una situación de terror se quedan en la memoria emocional y sólo convirtiéndolas en palabras pasan a la memoria verbal. Lo más sano es pasar lo que se acumula de la memoria emocional a la verbal".

Hablar solo tampoco es un síntoma de soledad o de no tener amigos. Para mucha gente es una manera de organizar o aclarar las ideas. Cuanta más extravertida es la personalidad, los diálogos internos en voz alta son más frecuentes. En opinión de la psicóloga Isabel Larraburu, las personas que exteriorizan mucho sus ideas y estados de ánimo necesitan mayor cantidad de estímulos sensoriales para conseguir el equilibrio personal. "Si se ven forzados al aislamiento o la soledad, pueden llegar a construirse un ambiente a su medida hablando solos, con los animales o con las plantas". Todo lo contrario les pasa a los tímidos. "Un exceso de estímulos externos puede llegar a descompensarles. Están más a gusto con el silencio", explica la psicóloga.

La otra cara del diálogo sin fin con uno mismo es menos amable. "Es beneficioso hablar de cosas que han ocurrido en el presente, pero hablar compulsivamente y sin control de algo pasado no ayuda a pasar página", dice Rojas Marcos, que cuenta que a su consulta llegan pacientes con problemas de ansiedad cuyo origen está en un trauma de la infancia. Estos casos lo ponen en la disyuntiva de si es conveniente o no hablar del pasado para ayudar al paciente. "Remover o no remover, esa es la cuestión", ilustra el psiquiatra, y añade que hay que hablar del pasado sólo cuando es útil.

El psiquiatra Jesús de la Gándara también opina que no parar de hablar de algo pasado "aumenta la permanencia de los problemas en la conciencia, causa fatiga emocional e impide avanzar". La cháchara compulsiva sobre un tema contribuye al fenómeno que los psiquiatras llaman mood amplification, es decir, la amplificación de los estados de ánimo negativos. Una de las terapias psicológicas más de moda en Occidente, el mindfulness, que consiste en eliminar la dispersión mental y concentrarse en disfrutar el presente, aboga por poner en práctica "el olvido voluntario". Isabel Larraburu dice cómo hacerlo en su libro Atención plena (Temas de Hoy, 2009). Para conseguirlo conviene "dejar de recrear los malos recuerdos mediante conversaciones (...) de modo que vayan cayendo en desuso, y no rememorar los detalles para que no se fijen en la memoria a largo plazo". Esta terapeuta opina que "hablar no es terapéutico, reivindico el silencio para utilizar las palabras de forma más sabia. Esto implica equivocarse menos, y no soltar la palabrería para esconder sentimientos u ocupar los momentos de incomodidad".

Sin embargo, la gente sigue con necesidad de contar su vida. "Probablemente se hable mucho, pero no lo suficiente, de las cosas importantes", opina Rojas Marcos. En su web (www.luisrojasmarcos.com), personas desconocidas le dejan testimonios "desgarradores", le piden opinión sobre "intimidades y cosas serias". "Me sorprende que la gente tenga tanta necesidad de desahogo a través de un medio por el que sólo puedo dar consejos muy generales. Es como llamar al teléfono de la esperanza".

De niños o de adultos, todos tenemos soliloquios. Se estima que estas reflexiones en voz alta sin interlocutor suponen entre el 20% y el 60% de los comentarios que hacen los niños entre los cuatro y los 10 años. Cuando nos hacemos mayores, seguimos contándonos una receta mientras cocinamos, repetimos un número de teléfono para memorizarlo o nos animamos frente al espejo con esa conversación/discusión que tenemos que tener de una vez con el jefe.

 


FUENTE: WWW.ELPAIS.COM



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Manuel M. Ponce, el creador de la canción mexicana moderna

Manuel M. Ponce, el creador de la canción mexicana moderna

Manuel María Ponce Cuéllar

El compositor y músico mexicano Manuel María Ponce Cuéllar es recordado como un luchador incansable por rescatar los sonidos tradicionales de la música popular mexicana, y lo recordamos, ya que un día como hoy pero de 1948 falleció y esta es una manera para agradecer la bella música que nos heredo para siempre

El compositor y músico mexicano Manuel María Ponce Cuéllar es recordado como un luchador incansable por rescatar los sonidos tradicionales de la música popular mexicana, para trasladarlos a las salas de concierto y que así la música hecha en el país alcanzara el reconocimiento mundial.

El primer compositor mexicano de música popular que logró promocionar su obra en el extranjero murió el 24 de abril de 1948, dejando tras de sí un importante acervo musical que hoy puede apreciarse, por ejemplo, en la Fonoteca Nacional.

Nacido en Fresnillo, Zacatecas el 8 de diciembre de 1882, fue el menor de 12 hijos del matrimonio entre Felipe de Jesús Ponce y María de Jesús Cuéllar, con quienes luego se mudaría a Aguascalientes.

Su hermana Josefina, que era pianista, se dio cuenta de la rapidez con que aprendía Manuel y a la edad de seis años comenzó a darle clases de piano y al poco tiempo fue capaz de interpretar piezas como "La Zacatecana" y "Amor secreto".

Recibió clases del maestro Cipriano Ávila y en 1897 se desempeñó como organista del templo de San Diego, en Aguascalientes.

En 1900 se mudó a la Ciudad de México e ingresó al Conservatorio Nacional de Música donde permaneció tres años, ya que regresó a Aguascalientes para impartir clases en una academia de música local y después viajó a Guadalajara y a San Luis Potosí para dar sus primeros conciertos.

Continuó sus estudios en el Liceo Musical de Bolonia, en Italia, donde recibió clases de los maestros Enrico Bossi y Luigi Torchi y de 1906 a 1908 se trasladó a Alemania para perfeccionar sus conocimientos en el piano con el maestro Martín Krause.

De regreso a México se dedicó a dar clases de Piano e Historia de la Música en el Conservatorio Nacional, sustituyendo al maestro Ricardo Castro.

De acuerdo con información del sitio "tierra.free", en 1912 el compositor mexicano realizó un memorable concierto de música popular mexicana en el Teatro Nacional, con el que escandalizó a los fervientes defensores de la cultura europea, pero también logró constituir una parte fundamental de la historia de la canción nacional.

Las obras de dicho concierto contenían características que se consideraban genuinamente mexicanas, iniciando así el movimiento nacionalista de la música, por el cual Ponce es considerado el padre del Nacionalismo Musical Mexicano.

El oriundo de Zacatecas concibió la idea de que los compositores mexicanos debían inspirarse en la música y los cantos de su país, trabajando con las canciones populares hasta embellecerlas y volverlas piezas artísticas que alcanzaran un refinamiento, evitando así lo vulgar, lo feo y lo despreciable.

Para 1915 viajó de nueva cuenta, esta vez a La Habana, en compañía del poeta Luis G. Urbina, donde dio clases de piano y colaboró en algunos diarios. Volvió al país y se casó con Clementina Maurel en 1918, mismo año en el que fue nombrado director de la Orquesta Sinfónica de México.

El conocimiento, cultura y estilo romántico que adquirió en Europa le permitieron desarrollarse como un compositor dedicado a crear piezas que combinaban sus nuevas cualidades con el folclor mexicano, lo cual le valió ser calificado de controvertido e innovador.

Retomó su cátedra de piano en el Conservatorio y fundó una nueva, dedicada al estudio del folclor nacional. Sus esfuerzos le valieron ser nombrado director del Conservatorio Nacional.

Fundó y dirigió la Revista Cultural Musical de 1936 a 1937. Escribió numeroso artículos y ensayos que fueron recopilados de manera póstuma en el libro "Nuevos escritos musicales".

Para 1945 fue nombrado director de la Escuela Nacional de Música, de acuerdo con la biografía que publica el sitio de la Sociedad de Autores y Compositores de México.

Ponce escribió música para diferentes instrumentos, música de cámara y para orquestas, siendo sus obras para piano mucho más numerosas. No obstante, la música para guitarra es considerada parte esencial de su repertorio con obras como "Sonatina Meridional" y su "Concierto del Sur", dedicado a su entrañable amigo Andrés Segovia.

"Thème variè et Finale", "Sonata III", "Sonata clásica", "Sonata romántica", "Preludio en mi menor", "Variaciones y Fuga sobre 'La Folia'", "Cuatro piezas para guitarra: Mazurca, Vals, Trópico y Rumba" y "Balada Mexicana", son parte de su obra.

También son de su autoría "Elegía de la ausencia", "Scherzino Maya", "Preludio y fuga para la mano izquierda", "Danza del sarampión", "Romanza de Amor" y canciones como "La barca del marino", "Trigueña hermosa", "Para amar sin consuelo", "El desterrado" y "Yo mismo no comprendo", entre muchas más.

Su valiosa promoción de la música mexicana con piezas como "Estrellita", "A la orilla de un palmar", "Alevántate", "La Pajarera", "Marchita el alma" y "Una multitud más", le otorgó el valioso título de "Creador de la canción mexicana moderna".

Asimismo, fue el primer compositor mexicano de música popular que logró difundir su obra en el extranjero, logrando colocar sus piezas dentro del repertorio de las principales orquestas del mundo y de numerosos cantantes.

Tras su muerte, en 1948, sus restos fueron trasladados en 1952, a la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón de Dolores.

La Sociedad de Autores y Compositores de México rindió homenaje a Manuel M. Ponce a través del reconocimiento póstumo "Juventino Rosas", en 2010.

 

FUENTE: http://www.criteriohidalgo.com/notas.asp?id=88994


lunes, 23 de abril de 2012

Pleonasmo

Pleonasmos

 

Su existencia casi siempre se debe a la ignorancia del significado de una palabra y al afán del hablante por enfatizar lo que ya está explícito y no necesita de más aclaraciones.

Por ejemplo:

·         volar por los aires. Volar significa «ir o moverse por el aire, sosteniéndose con las alas», así que no existe otro elemento por el cual volar.

·         camellón de enmedio. Si divide las dos calzadas de una avenida, ¿en qué otro lugar podría estar un camellón?

·         hemorragia de sangre. Toda hemorragia es un «flujo de sangre por rotura de vasos sanguíneos».

·         panorama general. Panorama es un «aspecto de conjunto de una cuestión», así que no existen panoramas que no sean generales.

·         gran megalópolis. Una megalópolis es una «ciudad gigantesca»… ¿y, encima, grande?

·         mendrugo de pan. A veces se piensa que mendrugo es un pedacito de comida, pero en realidad es un «pedazo de pan duro o desechado, y especialmente el sobrante que se suele dar a los mendigos».

·         breve resumen. Resumir es «reducir a términos breves y precisos»; si no es breve, no es resumen.

·         hija mujer. Aquí no hay dudas: no hay hijos mujeres ni hijas hombres, ¿o sí?

·         funcionario público. El diccionario dice que un funcionario es una «persona que desempeña un empleo público»; no hay más que agregar.

·         completamente gratis. Algo gratuito es dado «de gracia», sin interés ni costo alguno; ¿podríamos hablar de algo «casi gratuito» o «medianamente gratis»?

·         previsto de antemano. Prever es «ver con anticipación»; o sea, de antemano.

·         lapso de tiempo. No hay lapso que no sea «tiempo entredos límites».

·         consenso general. Consenso es «un acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo»;o sea: general.

·         parámetro de medición. Al medir, se compara una cantidad con su respectiva unidad… y ésta es, necesariamente, un parámetro.

·         Aquí en México. ¿Se podría decir «allá en México» estando en el país?

ejemplo prototípico. Un prototipo es un «ejemplar más perfecto y modelo» que se usa, justamente, como ejemplo a seguir.

Y tú conoces otro pleonasmo?

Fuente  Algarabía